El software con el que se produce ropa deportiva personalizada
Tanto si la fabricas desde cero —en tu fábrica o con talleres externos— como si personalizas prenda de distribuidor. Un solo sistema, desde diseño hasta la entrega final.
Más de 800.000 prendas producidas con Sublier, en distintas fábricas
Conectado con lo que ya usas en la fábrica
Tres maneras de producir
Casi ninguna fábrica hace sólo una.
Y no hay que elegir. El mismo pedido puede llevar prenda que haces tú, prenda comprada que personalizas y confección que sale fuera: para Sublier es la misma orden.
La haces entera
«No sé lo que me cuesta, cuánto puedo producir ni por qué llego tarde.»
Tejido, corte, confección, sublimación, DTF y bordado. Catálogo y patrones propios que repites una temporada tras otra.
Personalizas prenda de distribuidor
«¿Cuántas veces he vuelto a fabricar un pedido entero por cuatro camisetas?»
Compras la prenda hecha y pones dorsales, nombres, escudos y patrocinadores. El stock parado, la reposición a mitad de temporada y el ida y vuelta del diseño con el club te comen el margen.
Produces con talleres externos
«Está fuera, y hasta que no vuelve no sé en qué punto está.»
Deslocalizas sin perder el control: en Sublier el taller externo es un centro de trabajo más. Se planifica, se le carga y reporta como si estuviera dentro de tu fábrica.
El catálogo que se queda
Cada prenda queda guardada entera, y la reposición deja de ser un proyecto
Todo cuelga de un número. Un producto se parametriza una vez y de esa ID cuelgan su patrón, sus materiales con las reglas de consumo, sus operaciones centro por centro, su escandallo y los printfiles de cada talla. Seis meses después el club pide cuatro camisetas más: se busca esa ID y sale la misma prenda, al mismo coste y sin volver a maquetar. Cada prenda queda registrada con una matrícula. Las reposiciones siguen el mismo curso de producción.
Proceso principal · 7 operaciones
Este BOM hereda del patrón: cambia el consumo en el patrón y cambia en todos los productos que lo usan. Las líneas que toques aquí se marcan como modificadas.
Coste por unidad · talla XL
Calculado para las ocho tallas. Si sube el precio del tejido, se recalcula todo el catálogo que lo usa — no esta prenda sola.
Printfiles por talla
Cada unidad hereda el suyo con su matrícula, dorsal y nombre ya puestos. Nadie vuelve a maquetar para reponer.
Calcula tu ahorro
El argumento no es el precio. Es el coste de no tenerlo.
No es una factura que te llega: es trabajo que ya estás pagando y que podría no hacerse. Cuatro preguntas, sin registrarte y sin hablar con nadie, y sales con tu cifra.
Al mes, en trabajo que podría no hacerse
≈ 0 €
cada mes
El Core de Sublier cuesta 490 € al mes, y se lleva por delante las tres. Las demás funcionalidades se activan cuando hacen falta, y cada una ahorra lo suyo.
Ejemplo · una fábrica de 80 clubes. Con tus números sale otra cifra, y el simulador la calcula módulo a módulo.
Lo que no tiene nadie más
Tres clubes piden por su cuenta. El taller produce en cadena, no pedido a pedido.
Las tallas, los dorsales y los nombres entran por la tienda del club, a su ritmo, o los introduce vuestro comercial si el club prefiere no hacerlo. Al cerrar, Sublier no manda tres pedidos al taller: fracciona las 106 prendas y las reagrupa según el criterio que le convenga al taller — proceso y tejido, y si hace falta también patrón o color de hilo —, no por club. Lo que entraba suelto sale como tres órdenes que se imprimen de una tirada: menos montajes de máquina, menos metros de papel y más prendas por hora con la misma gente.
Entran · tres pedidos de club · pasa por encima
y 41 líneas más, cada una con su talla, su dorsal y su nombre
y 29 líneas más
y 27 líneas más
Se ordena por
0 unidades
sueltas, de tres clubes
Salen · tres órdenes de fabricación
El coste real
Lo que cuesta cada prenda, talla por talla
Cada producto hereda de su patrón los materiales y las operaciones, y el coste se calcula para todas las tallas. Cambias el precio de un tejido y se recalcula todo el catálogo.
| Concepto | XS | S | M | L | XL | 2XL | 3XL | 4XL |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Materiales | ||||||||
| Tejido interlock | 2,62 | 2,84 | 3,05 | 3,27 | 3,48 | 3,70 | 3,91 | 4,13 |
| Fornituras | 0,22 | 0,22 | 0,22 | 0,22 | 0,22 | 0,22 | 0,22 | 0,22 |
| Operaciones | ||||||||
| Maquetación · 60 min | 0,43 | 0,43 | 0,43 | 0,43 | 0,43 | 0,43 | 0,43 | 0,43 |
| Impresión · Plotter A · 2,14 min | 0,46 | 0,46 | 0,46 | 0,46 | 0,46 | 0,46 | 0,46 | 0,46 |
| Láser · 1,13 min | 0,24 | 0,24 | 0,24 | 0,24 | 0,24 | 0,24 | 0,24 | 0,24 |
| Confección · 0,96 min | 0,47 | 0,47 | 0,47 | 0,47 | 0,47 | 0,47 | 0,47 | 0,47 |
| Coste | 4,44 | 4,66 | 4,87 | 5,09 | 5,30 | 5,52 | 5,73 | 5,95 |
Desliza la tabla para ver las ocho tallas →
Una 4XL cuesta 1,51 € más que una XS, y casi todo es tejido. Si vendes las dos al mismo precio, sabes exactamente cuánto te cuesta esa decisión.
Procesos combinados
El plazo lo marca la rama más larga, no la suma
Una sudadera de tres tejidos no es un proceso: son tres que van en paralelo y confluyen en el ensamblaje. Sublier las planifica como ramas y espera a que estén las tres.
T1 Tejido 4 · sublimado
T2 Tejido 3 · sublimado
T3 Tejido 2 · tintado
El tintado no se imprime: entra ya con color. Dos pasos y a esperar.
Y cuando un centro se llena, la orden cae al alternativo sola. Si aun así la fecha no cabe, el sistema avisa antes —no el día de la entrega— y pone las dos salidas sobre la mesa: una fecha nueva, o las horas extra que harían falta para llegar a la fecha que prometiste.
Trazabilidad
Cada prenda es de alguien, y el sistema lo sabe
En cuanto el club recopila, cada unidad recibe su matrícula: talla, dorsal y nombre en un código. Se escanea en el corte, en la plancha y en la caja. Quien está en el puesto ve la prenda, no una fila de un Excel.
Y si algo sale mal, se marca como arreglo ahí mismo. No se pierde: se refabrica esa prenda, no el pedido entero.
Arreglos y reprocesos
Se vuelve a fabricar esa prenda y el dato queda registrado
En el puesto sólo hay dos botones: si la prenda está bien, Completa; si no, Arreglo, con el motivo y qué partes fallan. Sublier marca la incidencia en esas prendas, deja en blanco sólo las piezas que fallan y las devuelve a la cola de impresión. Hasta ahí llega cualquiera. Lo que cambia es que esos arreglos se agrupan solos para refabricarse en tanda, que sabes por qué se repiten y que los minutos y los euros de más se descuentan del margen del pedido — no de una intuición a fin de mes.
✓ Completa y se ve en el puesto
Cada unidad se escanea y se cierra sola. Nadie apunta nada en una hoja.
⚠ Arreglo y se marca qué falla
Motivo
Parte
Esas dos piezas se dejan en blanco y vuelven a la cola de impresión. El resto del printfile no se toca.
Refabricar sólo las piezas marcadas sale a 1,80 € y 8 minutos por prenda. Refabricar la prenda entera son 5,30 €.
Se agrupan y se replanifican solos
Los arreglos del día no van uno a uno. Entran juntos en la siguiente tanda de impresión, agrupados por tejido y proceso como cualquier otra orden, y el sistema recoloca el centro y la fecha. Nadie para la línea de producción por una prenda ni la refabrica a mano al final del turno.
Se sabe por qué pasan
Cada arreglo tiene un motivo, una parte, un puesto de trabajo y un operario. A fin de mes el interlock blanco concentra el 61 % de los barrados: eso ya es una decisión de compra, no una sospecha.
Se sabe qué margen se llevan
Los minutos y los euros del reproceso se suman al coste real del pedido. El margen que ves es el que queda después de los errores, no el del presupuesto — y bajándolos un punto, el punto se lo queda la fábrica.
Sublier Brand
Un core, y todo lo demás encima
La plataforma funciona sola desde el primer día. Lo que orbita alrededor se activa cuando hace falta, y ningún módulo es obligatorio para que el core haga su trabajo.
El Método Sublier
Lean ordenó la fábrica de coches.
Sublier ordena la de prenda personalizada.
El Método Sublier no se escribió en una pizarra: salió de una fábrica real, midiendo qué falla, por qué falla y cuánto cuesta. Siete principios, tres fases y dieciséis protocolos que ya vienen dentro del programa. La plataforma es el medio; el método es el cómo — y por eso Sublier no es un tablero vacío que cada uno organiza a su manera.
Las reglas que no se negocian
Y un idioma propio, que acabas usando
Nueve palabras para nueve cosas que antes no tenían nombre. Cuando tu taller y tu oficina las usan igual, se acabaron la mitad de los malentendidos.
Nada de esto es un PDF para colgar en la pared: cada principio es un bloqueo o un estado del programa, así que el método no se puede «no aplicar». La formación va en vídeo y es parte del propio proceso de implantación, no un curso aparte: tu equipo aprende a medida que el software se implanta.
De dónde viene Sublier
Sublier no se diseñó para fábricas.
Se diseñó dentro de una.
Wintym es una marca de equipación deportiva con fábrica propia. La fundamos nosotros y fue nuestra durante años: es donde nació todo esto. Picos brutales de julio a diciembre y una prenda que cambia en cada unidad: nombre, dorsal, patrocinador. Cada pedido, distinto del anterior.
Y el problema no era vender. Eso funcionaba. En este sector hay trabajo para todos: ningún fabricante da abasto con toda la demanda que hay. El cuello de botella no está en vender, está en poder servirlo.
El problema era la rentabilidad, la estacionalidad del sector y unos plazos de entrega cortos. La demora en la aprobación de los diseños — los patrocinadores llegaban tarde — y la preparación de las tiendas se comían tiempo de producción, y para llegar había que poner más recursos en el último momento: más gente, más turnos. Servíamos, sí — pero a base de esfuerzo y contra nuestro propio margen. La producción estaba en modo supervivencia.
No sabíamos del todo cuánta demanda podíamos abastecer.
Lo gestionábamos con Excel, WhatsApp, herramientas de kanban y ERP genéricos. Nada nos terminaba de funcionar. Se producía a salto de mata: pedido a pedido, en el orden en que entraban o en el que más apretaba el cliente — nunca en el que le convenía a la fábrica.
Lo que lo explicaba todo
La clave del sector es el servicio. Entregar en los plazos comprometidos. Pero entregar a tiempo quemando horas extra no se sostiene: si no hay margen, no hay negocio. Hay que llegar, y que quede margen. Y eso no se consigue apretando más, se consigue ordenando cómo se trabaja.
Qué se hizo
En vez de seguir poniendo recursos, aprendimos sobre lean manufacturing, producción en cadena, tracción y eficiencia, y estudiamos cómo producen otros sectores. Fuimos aplicando un sistema en nuestra propia fábrica, temporada tras temporada, buscando dónde estaban los desperdicios de verdad y reorganizando el trabajo para que dejaran de producirse.
Se pasó de producir de una en una, generando cuellos de botella, a producir en cadena. No comprando máquinas: organizando la producción.
Y eso, dicho en cuatro palabras, es lo que Sublier vende: menos caos, más control.
De ahí nació el Método Sublier. No de una pizarra: de una planta en temporada alta, corrigiéndose temporada tras temporada con la fábrica funcionando. Y según íbamos armando el sistema, íbamos creando nuestras propias herramientas para automatizar todo lo que se podía automatizar. Cuando quedó validado — cuando se demostró que funcionaba y no era una intuición — se construyó el software.
Lo que dio de sí, medido
de lo facturado, ahorrado en costes
Respecto al año anterior, con la misma facturación. No por vender más: por producir mejor.Y entonces se tomó la decisión
Vendimos la marca y la parte productiva para dedicarnos a ayudar a otros fabricantes que están sufriendo por lo mismo que pasamos nosotros. Wintym sigue produciendo hoy, con otros dueños y con Sublier.
Hoy ese método es software y funciona en varias fábricas. Nosotros ya no fabricamos: ahora nuestro trabajo es que las fábricas produzcan de forma eficiente y con margen.
Marcas que ya producen con Sublier
Cómo se empieza
Cinco semanas guiadas, y no termina hasta que un pedido real ha pasado entero
Sublier no es un programa vacío que tengas que configurar a ciegas: trae el recorrido hecho para el sector. La plataforma te va pidiendo lo que necesita — datos, máquinas con sus costes, catálogo con sus patrones — y no abre la semana siguiente hasta que la anterior está cerrada. Lo haces tú, a tu ritmo — pero con el método ya montado sobre tu fábrica y tus conectores funcionando. Eso es lo que se compra en la implantación, y por eso no hay dos fábricas empezando de cero.
| Semana | Qué se hace | Cierra cuando |
|---|---|---|
| 1 | Datos: clientes, proveedores, consumibles y catálogo | La ficha de datos está completa |
| 2 | Máquinas, procesos y combinados | Ningún centro sin coste |
| 3 | Productos, patrones, semielaborados y printfiles | Catálogo con su nomenclatura |
| 4 | Conexiones: tu programa de contabilidad, tu canal de venta, taller y logística | El número de líneas cuadra |
| 5 | Usuarios, formación y pedido piloto | Un pedido real ha pasado entero |
Sin el dato mínimo de cada semana, la siguiente no se abre. Es lo que hace que cinco semanas sean cinco semanas y no cinco meses.
Lo que decide la compra
Bajar el precio no es una estrategia. Subir el margen, sí.
En un mercado global y muy competido, el precio ha dejado de ser lo que decide. La salida no es bajar: es ganar margen por dentro y llegar a que trabajar contigo sea una garantía.
Sublier no te hace vender más caro: te da lo que hace falta para poder hacerlo. Lo que cuesta cada prenda, las horas que no añaden valor fuera, y el margen real de cada pedido a la vista.
Precio
Un plan, una escala de usuarios y ninguna sorpresa
Una cuota, una escala de usuarios y una implantación. Eso es todo lo que necesitas para arrancar, y está aquí.
Sublier Brand · Core
490 € /mes
6 usuarios incluidos
- Recopilación de pedidos de club
- Catálogo, patrones y semielaborados
- Escandallo talla a talla
- Planificación por capacidad real
- Órdenes y agenda de trabajo por centro
- Trazabilidad por matrícula
- Arreglos y reprocesos
- Cuadro de indicadores
Esto es el core, y funciona solo desde el primer día. Lo que orbita alrededor se activa cuando hace falta.
Lo que te costaría según tu equipo
El precio por usuario baja por tramos según vas añadiendo gente, así que crecer no te cuesta proporcionalmente más.
Y encima, lo que necesites
Y en la puesta en marcha, si los necesitas: migración desde otra plataforma, formación adicional e implantación asistida. El volcado de tus datos es gratis: lo haces tú con los importadores.
Sin letra pequeña
No venimos del software.
Venimos de la fábrica.
Hemos montado printfiles, cuadrado escandallos y perseguido una orden que no salía a tiempo. Por eso, cuando preguntas algo, no te contesta un ticket: te contesta alguien que ya ha tenido tu problema.
Te enseñamos cómo sería tu operativa dentro de Sublier
30 minutos, con tus propios procesos y pedidos. Sin compromiso y sin que tengas que preparar nada.
Menos caos, más control.